El local se luce con una cocina de sabores intensos donde los platos se elaboran a la vista del comensal. Una propuesta culinaria amplia que oscila entre lo pop y la tradición. Guillermo Garat te invita a conocer un lugar pensado para disfrutar de la buena mesa en compañía en un espacio donde la ambientación, da el marco una experiencia integral que invita a regresar
La nueva cantina del barrio de Villa Crespo, que promete manjares, tiene nombre propio:Tony Wu. Tony, es un sobrenombre local que , como tal, remite a la cercanía de un vínculo y Wu, en china, es un apellido popular y muy extendido En síntesis, la propuesta a la que el nombre de esta cantina invita, es a la que se le haría un amigo del barrio, aquella que remite al compartir de una buena mesa,una charla y un momento ameno en compañía. En Tony Wu además , apuntan alto y para potenciar este momento fraterno o familiar, ofrecen en el menú platos tradicionales elaborados a partir de ingredientes con calidad premium. Platos que en la cocina elevan a otro nivel con el dominio de una técnica precisa, que los pone en otra esfera del sabor, pero en el grado justo,manteniéndolos deliciosos y a la vez, simples. Preparaciones fieles al espíritu de una cantina de barrio.
Con el lema del disfrute como directriz, la cantina abrió sus puertas en febrero y desde entonces, sus fundadores –José Delgado y Thomás Nguyen–, permanecen fieles a su idea inicial. Ambos sostienen a rajatabla que la comida china merece abrirse a escenarios nuevos e instalarse en nuevos rincones de la ciudad como es un barrio como Viila Crespo y desde allí, abrirse a la conquista del paladar de los vecinos, siempre en base a una oferta de platos que lo ofrecen todo:sabor, técnica y calidad.
Ubicada en Loyola al 800, la cantina asiática ofrece ,además de sus platos 100% estilo gourmet, una ambientación única. Cuidada al detalle, hay luces led que cambian de color según la hora haciendo más cool o más íntima la atmósfera. La música suena con una definición increíble y una amplia barra ofrece una vista directa al sector de la cocina donde los chefs trajinan con los ingredientes y los woks humean desplegando un aroma delicioso que anticipa el disfrute.
Qué comer en Tony Wu o la selección de Guillermo Garat
Hecha la presentación de Tony Wu, vamos al grano. La lista de comidas se destaca por lo amplia y variada. Pero este es un detalle que , visto en conjunto, no abruma. Con platos emblemáticos de todas las regiones de la vasta República Popular China, el paisaje culinario se debate por lograr el equilibrio. Los matices se presentan cargados de sabores que balancean lo dulce,lo picante y lo agrio. También hay platos que destacan por su frescura e intensidad en esta dirección. Un popurri de carnes , se maridan con tofu y vegetales, a los que se suman salsas caseras, hierbas y especias. Otro detalle clave, es que la cocción se realiza al vapor en las cestas de bambú típicas de China. Para las frituras, se utiliza el wok y para otras preparaciones , los hornos barbacoa.
En la carta no faltan los manjares clásicos de las cocinas de Sichuan: el kun pao de langostinos, con soja, maní y chiles que deja ardiendo la boca; o el mapo tofu , que con los toques de pimienta de Szechuan regalan una experiencia única (y anestesiante) . Platos que sin dudas, son para repetir en otra visita.
La barbacoa típica de Hong Kong es, definitivamente, la estrella en Tony Wu. Una propuesta que requiere largos días de preparación previa antes de llegar a la mesa e incluye carnes marinadas de tres clases. El cerdo laqueado y la panceta crocante son favoritos indiscutidos y pueden pedirse de diversas formas :en baos con deliciosa salsa Gravy’s, al plato o con pickles y arroz. El pato rostizado es otro de los imperdibles de la cocina de Tony WU. Un manjar que trae crepes caseros y un popurrí de vegetales como cebolla de verdeo y pepinos con abundantes salsas de dos clases : una de ciruela y otra de jengibre que circundan el plato.
Detalles de Tony Wu
El servicio se lleva sendos laureles. Es eficiente y atento. El lugar tiene una mesa redonda giratoria, la “Lazy Susan”, que permite al comensal ir probando de todo como si estuviera en un banquete. La barra también es parte de este sistema junto a las coquetas mesitas con estilo “para dos”. La vajilla, palillos y cucharitas son un primor. Todo destila buen gusto y calidad. Detalles que hacen de Tony WU, un lugar especial donde el comensal puede sentirse inmerso en una experiencia sensitiva integral que lo impulsará a volver.