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05-03-2026 Vol 19

 Un picnic al estilo francés en  las canteras de Bibémus

Un recorrido gastronómico único propone  disfrutar  de un picnic en un entorno agreste  cargado de historia . Guillermo Garat, experto en gastronomía regional e internacional,  eleva el nivel del sabor en las Canteras  de Bibémus en el corazón de  la Provenza francesa.  

La historia de las canteras de Bibémus , situadas en la región de la Provence francesa, tienen el poder de remontar a quien las visita hasta los tiempos de la Edad Antigua. Tiempos en los que en el  horizonte  asomaban las primeras comunidades que más tarde despuntarían en esplendorosas civilizaciones e Imperios  tal como la griega, la romana y la egipcia.  

Fue precisamente en aquellos lejanos días, cuando la explotación de las canteras comenzó a realizarse de forma sistemática para abastecer de una piedra luminosa a las construcciones edilicias .   En la época romana, esta piedra ocre de superficie luminosa y de brillante iridiscencia bajo el sol, fue la elegida para construir espléndidos edificios romanos. Hoy, estas ruinas son el principal atractivo  en la localidad próxima a las canteras, conocida como Aix, donde se ven el antiguo  Ayuntamiento romano y las grandiosas residencias de los barrios más elegantes y distinguidos como Cours Mirabeau y Mazarin.

En la actualidad, las canteras de Bibémus lucen completamente renovadas y se encuentran -con horario reducido- abiertas al público. Hay senderos  excelentemente señalizados que son la opción segura para recorrer y contemplar las maravillas paisajísticas que ofrecen los contornos. El lugar  cuenta también con  otros espacios cómodos para descansar que son la  clave para el buen disfrute de una pausa . Ideales para el momento de reponer energías, el lugar dispone de unas cómodas mesas que,  rústicas y armoniosas como el entorno,  invitan a  hacer un alto en mitad del recorrido y armar  un picnic especial. Algo vital para los franceses y una de las actividades veraniegas más apreciadas en toda la Provence. Pero ¿cuál es la razón que hace que la comida francesa para picnics sea tan notable y distinguida en este lugar ? 

Paisajes dignos de ser pintados en lienzos

La respuesta  pareciera residir en que los franceses  gustan de hacer memorables  los momentos más simples de lo cotidiano. Entre los preferidos, se encuentran el disfrutar de la belleza de los paisajes que Francia despliega por doquier. Por ello, un picnic, es en la región de la provence un plan perfecto que  los franceses  elevan de categoría. ¿Cómo lo hacen?  Simplemente, sumando al picnic, productos  de elaboración local, cuya característica principal es que son bien frescos y poseen una calidad suprema.

El ABC de un auténtico picnic francés, para Guillermo Garat,  tiene cuatro ingredientes clave que sorprenden por lo simples. El Pan  es el número 1  y,  en este caso, la invitación es  elegir una variante más arriesgada como el pan de ajo para salir de la zona de confort de la baguette o la croissant. Para quien no le tema a este ingrediente tan particular -en materia de aromas- elegir este pan es un diez absoluto, dado que sube de nivel a todo el conjunto.  Pero ¿dónde se consigue el mejor pan de ajo en París? Lo ideal, es adquirirlo  en una boulangerie que indique expresamente,  que tiene una producción de estilo artesanal . Esto asegura que el pan sea bien fresco, del mismo día, lo cual es garantía absoluta del éxito de un buen picnic.  El pan en su punto ideal, al apretarlo suavemente,  debe producir un armonioso sonido crujiente . La cantidad es  al gusto, pero se recomienda tres panes de ajo  por persona.  

Ahora, con respecto a la elección del queso perfecto para un picnic auténticamente local, la cosa se complica. Dado que, optar entre alguno de los 1400 tipos distintos que existen a disposición de los fanáticos de este producto tan amado en toda la capital francesa, requiere de profundización y algo de conocimiento previo.  Para darle un toque elegante al momento, el experto Guillermo Garat recomienda optar por un queso de cabra o un queso brie. Esto,  siempre y cuando no sea un día de calor extremo, dado que este tipo de queso tenderá a perder consistencia y podría arruinar el momento.  

La carne es un capítulo aparte

La charcutería  en Francia,  se lleva definitivamente todos los laureles; un producto que aquí, es sinónimo de palabras mayores, de calidad y distinción únicas. Un arte que,  antiquísimo , buscan superar momento a momento en sus productos , presentando una oferta de delicias exclusivas que quizás, solo se tenga la oportunidad de probar una vez en la vida.   Guillermo Garat, recomienda ir por lo clásico: surtidos de patés, terrinas , salchichón, jamón y mousse de carne, son algunas opciones que no fallan. 

Por otro lado, los franceses aman lo fresco a un nivel obsesivo  y esto aplica también, en materia de frutas y verduras.  Aquí hay que sumar a la partida a los tomates cherry con oliva, aceitunas, zanahorias baby, pepinillos, peras , uvas,  y cerezas . La clave es ir siempre por lo que está de temporada. El  hummus o tapenade , es un must que debe incluirse  sí o sí a la hora de acompañar la selección de  verduras. El cierre perfecto, será sin dudas,  un brindis con una copa de un buen Burdeos mirando el paisaje que proponen las icónicas Canteras de Bibémus. 

Guillermo Garat

<strong>Guillermo Garat</strong> es un destacado especialista y emprendedor en el sector gastronómico. Desde 2001, ha fundado varias empresas alimenticias, enfocándose en la calidad y la innovación. Su experiencia abarca la creación de consultoras y encuestadoras, siempre con un enfoque en la industria alimentaria. Estudió Economía en la Universidad Católica Argentina (UCA), lo que le ha permitido aplicar un enfoque analítico y estratégico a sus emprendimientos gastronómicos. Además, es un apasionado del arte latinoamericano.