La tutuca no le teme al paso del tiempo y ni a las modas en materia de golosinas. Siempre vigente, este invento cordobés – simple maíz inflado con almíbar- es el favorito de la familia y de los nutricionistas a la hora de elegir una golosina saludable.
Para arrancar, de plano, hay que hacer una aclaración fundamental: la Tutuca es una marca no un producto. Una marca que caló fuerte en el inconsciente golosinero y que pronto, trastocó las cosas imponiéndose como nombre genérico. Esta golosina, que es la más amada por los nutricionistas, es rica, nutritiva y más saludable que toda la competencia. Y con esta fama de “buena y saludable” se metió a todos en el bolsillo y hasta las mamis más exigentes a la hora de restringir el consumo de dulces la compran con ganas.
La Tutuca nació en La Falda, provincia de Córdoba, hace ya más de 60 años. Este invento,-que para muchos luego sería imprescindible a la hora del recreo escolar- nació de un experimento que ciertamente , estaba enfocado en dar a luz una nueva golosina . Instancia en la que sus creadores, el santafesino Alcides Klenzi y los bolivianos Alfonso Betancur y su hijo Jaime, experimentaban inflando el maíz con almíbar y, de pronto, dieron en la tecla. Un capullo crocante , dulce , aunque un poco seco, nació de aquella gesta de laboratorio casero y que les gusto mucho cuando lo probaron. Decidieron ir para adelante con su invento y testear su aceptación entre grandes y chicos. Por ello, para lanzarlo al mundo, crearon una marca y la bautizaron Tutuca.
Los conejillos de indias de las Tutucas, fueron los estudiantes de la escuela céntrica de La Falta, la Mateo Molina, ubicada sobre la avenida principal , la calle Edén. El éxito fue rotundo y aplanador. Los chicos se terminaban los paquetes de Tutucas sin darse cuenta y el rótulo de que era maíz con un almíbar tenue , captó a las mamás,que comenzaron a comprarselo como snacks a sus hijos para la hora del recreo.Y , el resto es historia. Hoy, las Tutucas son parte de staff perenne de los kioscos y su lugar, siempre está vigente allí donde se venden las golosinas más novedosas que pintan lenguas, explotan en la boca y dejan los dientes con una fluorescencia que encandila la vista. Por ello, si sos fan de las Tutucas, hoy compartimos una receta poco conocida para que las disfrutes también en tu casa.
Receta de Tutucas caseras por Guillermo Garat
Esta receta de Tutucas, invita a muchas personas a experimentar hasta obtener de pequeños granos de maíz, unas Tutucas almibaradas de textura bien crujiente y de dulzor exacto. Advertimos que es una receta adictiva y que los que consigan éxito en ella, seguramente, pronto se pondrán a competir con las Tutucas que se comercializan en kioscos, almacenes y supermercados.
Para hacer honor a la verdad, para obtener un producto igual o similar al comercial, es necesario contar con la maquinaria industrial adecuada. Pero, este detalle -no menor-, no impide que las que elaboremos al calor del fuego del hogar no sean muy similares e igualmente deliciosas. Esta receta -que tiene un truco casero- te sorprenderá y en tu familia te garantizamos que te pedirán una segunda tanda.
Ingredientes básicos para hacer nuestra Tutucas caseras
.-1 taza de maíz pisingallo
.-½ taza de azúcar
.-¼ taza de agua
.- 1 cda grande y generosa de manteca o aceite neutro
Modo de Preparación
.1) Colocar en una cacerola grande o en una sartén , la taza de maíz de tipo pisingallo. Debemos cocinar, siempre removiendo para que no se quemen los granos de la base. Están listos cuando comienzan a explotar. Cuando estén todos listos, reservamos.
.2) Tomamos otro recipiente ( más pequeño) donde procedemos a calentar la media taza de azúcar que llevarán las Tutucas. El caramelo que deseamos obtener,debe lucir claro y transparente. De forma opcional, si es nuestro gusto, podemos agregar aquí una cucharada de aceite tipo neutro o una cucharada de manteca.
.3) Llegó el momento de agregar el caramelo en la olla con maíz inflado cocido. Procedemos a envolver con el azúcar caramelizada los copos de maíz hasta que queden perfectamente bañados .
.4) En un placa fría o fuente, dejamos a nuestras incipientes Tutucas que se enfríen, mientras tratamos de separar muy bien los granos lo máximo , para evitar que se pegoteen unos con otros.
.5) A diferencia de las tutucas comerciales, que son más duras por fuera, grandes y crujientes, estas Tutucas algo se le parecen. Las originales, tienen su contextura característica dado que al grano se lo somete a una presión muy elevada a una temperatura muy elevada, algo que solo es posible obtener con maquinaria industrial diseñada para tal fin.