Su colorido nombre, en lengua galesa, significa “Pueblo del molino” y fue fundado en los albores del siglo XX por inmigrantes galeses. Sus casas de té son verdaderos enclaves donde la tradición se custodia y ha permanecido casi intacta. Hoy, Guillermo Garat,experto en gastronomía nos invita a realizar un viaje hasta este rincón de Chubut para conocer Naim Maggie, una casa de té donde se puede vivir una experiencia gastronómica galesa 100% auténtica y en medio de un entorno natural único.
«Cuando la gente, luego de probar las delicias que salen del horno de nuestra pastelería se interesa por el origen de las recetas, nosotros acostumbramos a responder desde lo más hondo: “Dar una receta, es abrir el libro familiar, contar -o recortar- un pedazo de nuestros recuerdos, de nuestra historia” » concuerdan Susana y Javier de la Fuente, hermanos y cuarta generación de galeses, hoy al frente del emprendimiento familiar , la acogedora casa de té Naim Maggie de Trevelin.
Trevelin, es famosa por sus postales de belleza inverosímil. Esas que muestran sus campos sembrados de tulipanes de colores vibrantes con los picos nevados de la Cordillera como telón de fondo. Hileras de indómitas y pequeñas flores mecidas por el viento, delgadas y rojas, a su vez, seguidas por otras más rosas,blancas o de tonalidades amarillas. Un espectáculo que, como un destello intenso y fugaz, tiene como escenario cada año a los campos de flores de Trevelín entre finales de octubre y noviembre. Un evento de floración en su punto de máximo esplendor que muchos llegan a contemplar en vivo y en directo desde distintas latitudes. Y, también, para disfrutar de otra de las maravillas que posee la localidad,su deliciosa torta galesa. Un dulce manjar que aquí, con recetas secretas que han pasado de generación en generación, elaboran como en ningún otro rincón de la patagonia o el país y que regala a los que visitan la localidad, una experiencia única en torno a la auténtica tradición del té galés.
La casa de té Naim Maggie nació por iniciativa de la madre de Javier y Susana quien buscaba generar una nueva fuente de ingresos para la familia. Con el apoyo incondicional de su padre,el abuelo de los chicos , la emprendedora logró hacer realidad este sueño que hoy va por las cinco décadas. Desde 1975, el lugar viene disfrutando de regalar a quienes visitan la casa, una experiencia fiel a la tradición galesa la hora del té. “En Naim Maggie, desde siempre hemos querido mantener viva esta sana y linda costumbre que nos ha llegado desde nuestras raíces galesas. Es simple y auténtica , y se trata de compartir con todas las personas que nos visitan, aquello que de niños nosotros disfrutábamos a la hora del té con nuestros abuelos. Algo que nació a modo de homenaje y recuerdo y que hoy, se ha convertido en nuestro legado más preciado ” cuentan Susana y Javier.
Delicias patagónicas con auténtico sabor y aroma galés
Quien visite este rincón de Trevelín encontrará que la experiencia de sabores que regala la casa Nain Maggie, va mucho más allá del té. Aquí, las delicias dulces van llegando a la mesa con su correspondiente explicación de primera mano : “Siempre buscamos acompañar la rica tradición del momento del té con detalles de nuestra propia historia. Por ejemplo, le contamos al visitante el origen de cada cosa que le invitamos a probar y cómo las elaboraba nuestra tatarabuela. Esto abarca una gran tradición en torno a estas exquisiteces galesas. Historias de recetas que rescatan la figura y los recuerdos de nuestra abuela quien a su vez, las recibió de su madre. Recetas donde se cuelan recuerdos de momentos muy vívidos de cómo ella , nos preparaba este mismo pan con manteca, los quesos y dulces, los scons y la histórica y celebrada torta galesa. Un compendio de delicias caseras que también, ya más a nivel local, están fuertemente entrelazados con la historia y el devenir de pueblo y que tiene interesantes anécdotas que protagonizaron los primeros y valientes colonos de esta zona” cuenta Susana
Por su parte, Javier de la Fuente destaca: “Lo que más nos representa, nuestro sello en Naim Maggie, es la torta negra. La misma que la trajeron nuestros tatarabuelos en sus alforjas, pero que con el tiempo y por necesidad, se fue adaptando a los ingredientes locales disponibles. La torta galesa que hacemos, conserva su cualidad más notable, esa de durar largos años sin echarse a perder, gracias a los ingredientes con los que se elabora Y agrega Javier: «En lo que a mí respecta, mis preferidos son, sin lugar a duda los scons. Una verdadera pasión para mí. En otros lugares de la zona pueden elaborarlos partiendo de la misma receta, pero lo cierto, es que nunca les van a quedar como los nuestros. La diferencia- que lo es todo- está en las manos que los realizan,en cómo trabaja la masa el cocinero. Pero, es mi humilde opinión.» espeta Javier
Rodeada de increíbles bosques nativos, arroyos cristalinos y montañas, la casa de té Naim Maggi ofrece una vista única y privilegiada para disfrutar la experiencia del té Galés. Aunque aquí, acompañar las delicias con una taza de chocolate caliente también puede ser una alternativa excelente . En otros tiempos, el contorno estaba circundado de molinos que se utilizaban en los primeros tiempos del pueblo, para procesar el trigo. En la actualidad, de aquella escenografía primigenia sólo se conserva un molino que se puede conocer en el museo de la ciudad. Hoy, este enclave de calles adoquinadas , casas bajas y coquetas fieles al estilo galés, por sus sus casas de té como Naim Maggie se ha convertido en un claro ejemplo de turismo responsable con fuerte identidad local. Un lugar donde se celebran las tradiciones y se ama y cuida el medioambiente.