La Isla de San Andrés, es celebrada por una de sus maravillas gastronómicas : el rondón. Una sopa que se alza como uno de sus platos más representativos e icónicos y que lleva un surtido delicioso de ingredientes. Desde los básicos como los mariscos , el pescado y la leche de coco, hasta otros más disruptivos como la banana y la yuca. Guillermo Garat,experto gastronómico, lo degustó y comparte su experiencia.
Visitar la Isla de San Andrés y disfrutar de su gastronomía raizal, es toda una experiencia cultural que se inicia luego de recorrer los 637 Km en dirección noreste que separan a la isla de la Colombia continental. El Mar Caribe regala en este camino, que debe hacerse en avión, sus colores imposibles: aguas de tonalidades turquesas que encandilan y a la vez, anticipan playas tropicales de igual belleza.
De origen volcánico, San Andrés con sus 26 Km² regala a quien la visita, una geografía atractiva tanto para recorrer , descansar o hacer deportes, que se despliega en un conjunto de bahías de aguas mansas, puntas,cayos bucear entre los corales y hasta lomadas increíbles. El centro de isla, por ejemplo, está atravesado por un cordón de 85 metros de altura que regala puntos estratégicos que permiten contemplar postales panorámicas de un horizonte que se abre en una vibrante iridiscencia turquesa que parece no tener fin. Uno de los regalos del Mar Caribe que solo se aprecian desde cierta altura y que se disfruta mejor, si además, se acompaña la experiencia con algún plato típico de la isla.
Los lugareños aconsejan probar un típico plato que era preparado originalmente por los pescadores de la isla llamado “rondón”( en castellano) , en inglés conocido como “rundown”. En San Andrés, se habla una lengua criolla basada en el inglés, y propia del pueblo raizal, una etnia de raíces africanas e inglesas. Hoy, la isla vive principalmente del turismo y del comercio, pero aún, muchos de sus casi 80.000 habitantes subsisten de la pesca artesanal. Esta actividad es clave para la elaboración de la mayoría de los manjares que humean a diario tanto en las cocinas más humildes como en las más sofisticadas de los grandes complejos hoteleros internacionales.
El “rondón”, el manjar icónico de San Andrés
“Para comenzar, debemos decir que este plato es una sopa.Una sopa bien sazonada y con algunos productos de mar bien deliciosos” cuenta el encargado del restaurante Miss Celia, ubicado frente al Club Náutico de San Andrés, donde dicen, lo preparan como en ningún otro lugar. “La base de la sopa del rondón y el ingrediente clave aquí , es la leche de coco. Luego, se van agregando los productos de mar, los vegetales y frutos. Puede llevar, mariscos, cangrejos, langostas al gusto, pero los más comunes son la caballa , el pez espada y el bacalao”. detalla a Guillermo Garat, el hombre que parece saber los secretos de este manjar ,aunque no es quien lo prepara.
A este conjunto, cuando ya está humeante, los chefs pasan a completarlo con cubos de tomate , trocitos de cerdo, aros de cebolla, rodajas de banana, yuca , la fruta del pan y el ñame ( un tubérculo similar a la papa y la batata que solo crece en zonas cálidas y bien húmedas) . Y así, luego de que se finaliza la cocción llega a la mesa un verdadero manjar que sazonado levemente con albahaca y orégano, ofrece una combinación de sabores de tintes agridulces que a la vez es bien fresco , ligero y llenador.
Este plato, cuentan en San Andrés, no era tan completo en sus inicios. De hecho era muy simple cuando lo preparaban los pescadores y solo tenía tres de los ingredientes clave que presenta hoy : el caldo hecho a partir de la leche de coco, la carne de pescado y algunas raíces o frutas de estación que estaban disponibles. Luego, el paso del tiempo, la creatividad y el gusto de quien estaba al frente de la cocina, fueron haciendo su trabajo sumando sabor y matices con un fruto nuevo o con algún ingrediente sazonador. Lo cierto, es que afortunadamente, el esqueleto del plato hace a la esencia y por supuesto, en San Andrés permiten y aceptan las variantes dado que hacen al enriquecimiento de su gastronomía sin modificar su raíz.
Cómo acompañar el rondón
Para acompañar un plato tan icónico como el rondón y hacerlo del modo adecuado, los expertos recomiendan ir por una cerveza o un bimbo blanco seco. De fondo, está el concepto de que estas opciones son las ideales para complementar su sabor afrutado y cremoso.
Los amantes de la cerveza, para llevar a otro nivel del sabor la experiencia de disfrutar del rondón, pueden optar por una variedad refrescante como una witbier o una pale lager. Ambas opciones moderarán los sabores del plato.
Aquellos que prefieran acompañar la velada con un vino blanco, se recomienda elegir uno seco y bien aromático tal como un pinot grigio o un sauvignon blanc. Ambas opciones son ideales como balance de la acidez del rondón a la vez que potencian la frescura de la leche de coco.