Las pequeñas raciones, tan de moda en los circuitos gastronómicos porteños, hacen que a veces el cuerpo y el alma pidan algo más grandilocuente. Por eso hoy traemos desde una cantina que ofrece hamburguesas plant based hasta un nuevo rinconcito peruano del Abasto que es una fiesta de sabor y abundancia. (Parte I)
Los amantes de la gastronomía , que buscan ampliar sus horizontes en materia del sabor y tienen excelente predisposición con la experiencia minimalista de los “platitos” que sirven en muchos lugares que son tendencia en el circuito porteño, muchas veces confiesan que se quedan con ganas de más. Ciertamente, la exótica y asombrosa decoración de una comida que llega a la mesa puede llenar de poética un plato y el alma, pero no así el cuerpo.
Por eso, si esto te ocurre en tus salidas gastronómicas por Baires, la propuesta de lugares que te acercamos hoy, tiene que ver con la verdadera abundancia, sin caer en el típico bodegón. Si tu preferencia va más por una cantina clásica de más de cien años, no es acá. La idea fue bucear opciones más abundantes, restaurantes más en esta orilla del tiempo, que se reinventaron o abrieron hace poco y que , lejos de las tendencias en boga, se esmeran por seguir su propia línea de sabor y ética gastronómica: que el cliente se vaya “pipón” y satisfecho con la relación plato-precio. Aquí va una lista caprichosa para aquellos que busquen una opción bien suculenta, que al mismo tiempo tenga algo de novedad y por ello, sea más interesante sentarse a la mesa y pagar el precio correspondiente:
1–Tori Chipchi, el nuevo rincón peruano del Abasto, donde todo gira en torno al pollo a la leña . Av Corrientes 3158 – Barrio del Abasto.
Raúl Zorrilla Porta se impuso en el universo de la gastronomía a fuerza de innovar. Su local se encuentra en la zona de restaurantes peruanos por excelencia, el Abasto, pero él buscó darle al negocio una vuelta de tuerca -o de sabor- para diferenciarse del clásico menú peruano. La creatividad lo hizo rescatar la joya gastronómica de su país natal: el pollo. Hasta aquí no tiene sorpresa su propuesta, lo interesante se desencadena a partir del arte de la cocción y el preparado : está hecho sobre brasas de madera de quebracho colorado y carbón . Y también, otro secreto clave está en el marinado, una mezcla -o elixir “mágico y secreto” creado por Raúl, su dueño – que combina a la perfección 27 especias, estudiadas y seleccionadas meticulosamente por su creador.
De los grandes hornos de Tori Chipchi, los mismos que se utilizan en el Perú, salen portentosos platazos, todos para compartir: el pollo a la brasa trae una exagerada porción de papas fritas, y ensalada verde cortada al estilo japonés- bien finitas- y salsas artesanales a base de ají amarillo, huacatay y rocoto. Se puede también elegir la versión de pollo broaster o el estilo Bucket. Además, tienen anticuchos ( trozos de carne ensartada en palillos) de corazón, bife de chorizo o pollo con papas doraditas. Una verdadera fiesta peruana para celebrar entre varios y brindar con la amplia variedad que acerca la coctelería de Marco García Córtez.
2- Lado V, un lugar donde las hamburguesas de tamaño colosal están elaboradas en base a plantas . Un lugar con mucho pop . Está en Honduras 4969 – Palermo Viejo.
El primer Street food 100% plant based que desembarcó en Buenos Aires, presenta una escenografía psicodélica : dentro del lugar vas a sentirte como en un videoclip de VH1. Para empezar, todos los jueves, el DJ Fratan y su equipo pinchan hits de los años 80, 90 y los 2000; una patinadora retro baila y patina al ritmo de la música, y, en otro rincón hay una bañera llena de pelotitas de colores altamente instagrameable en donde todos se hacen selfies. Pero lo más sorprendente del lugar, está dado en sus sabores y en la abundancia de cada una de sus opciones: snacks, tacos veganos, not burgers,pizzas napoletanas y sándwiches de “casi pollo frito” .
La hamburguesa versión Lado V es gluten free y se alza como la propuesta más novedosa: está elaborada a base de remolacha y proteína de arvejas y viene entre impactantes panes rosas sin tacc, con abundante queso vegano, kétchup casero en base de hongos, tomate, lechuga y cebolla. Una versión deliciosa, baja en calorías que reconforta el cuerpo y el alma .También , aquí preparan con arte, los tacos de proteína vegetal estofada con guacamole, frijoles brunoise y cilantro. Un menú mágico como el lugar e imperdible.
Si te quedaste con ganas de seguir descubriendo lugares ideales para comer con arte y abundantemente en Buenos Aires, en el próximo dossier te acercamos otros sitios para ir descubriendo en tus salidas gastronómicas. Mientras tanto, podés ir conociendo las dos propuestas de hoy y armar tu propia lista de favoritos. En tiempos de crisis, a la hora de hacer rendir nuestro dinero , este tipo de propuestas harán que tu felicidad se multiplique a la hora de pagar, ya que cuentan con precios accesibles y tienen el sello distintivo del sabor y calidad de la cocina gourmet.