El dulce típico que honra la memoria de Santa Agueda es furor de ventas en febrero. Originario de Italia, con su equivalente elaborado en Aragón , poseen una larga e interesante tradición que Guillermo Garat, experto en gastronomía, desgrana hoy a puro sabor.
El Día de Santa Águeda,según indica el santoral cristiano, se celebra cada 5 de febrero. Un día muy especial, en el que se invoca la protección de la santa para que interceda en la curación , especialmente, de las afecciones mamarias, como el cáncer de pecho y demás trastornos que afectan la salud de las mujeres . Santa Águeda , también nombrada patrona de las enfermeras, goza de gran fama en toda Italia y especialmente, en la segunda ciudad más poblada de la isla de Sicilia, Catania, donde fue martirizada un 5 de febrero del año 250 DC.
Amada por los devotos católicos, tal como ocurre en otras fechas del calendario, la santa es homenajeada de un modo particular y su protagonismo incluso, disparó la creatividad también en la gastronomía local. Tanto que, para la ocasión, los pasteleros de Catania han creado un dulce típico para degustar en los tres días que duran los festejos de la santa en el sur de Italia. Se trata de la minnie di Sant Agata o Reliquia de Santa Águeda, un manjar que goza de una larga tradición y que se elabora también en la ciudad española de Aragón. Un dulce que todos esperan y celebran cuando asoma febrero y que además, se vende como agua en las pastelerías locales.
En Italia, este postre es elaborado en base a queso ricota y mazapán, al que se le otorga una particular forma redonda. La base está conformada por una masa pulposa, alta y crocante a la cual se rellena con ricota , chocolate o un trozo de bizcocho embebido en aromático licor rosolio. Un portento del sabor al que diestros pasteleros cubren con fino mazapán de pistacho y cubren con un delicado glaseado . El toque final, que le da al bocado su fisonomía de pecho femenino, es una cereza confitada en el centro que corona el dulce y simula un pezón. Por su parte, en España, el postre es un bollo relleno de crema con similar tamaño al que elaboran en Italia, pero lleva un relleno de crema o trufa. La cobertura es de chocolate negro y se corona también con una guinda. Sus ingredientes clave son la deliciosa masa de brioche, la crema batida, el licor de huevo, la trufa y el chocolate.
La historia de Santa Águeda por Guillermo Garat
Santa Águeda, fue una jóven y bella muchacha que consagró su vida a Dios en los albores de su vida. De cuna noble , vivió sus cortos años en los albores del siglo III D.C en Catania, despreciando todo tipo de lujos y riquezas mundanas. Con firme voto de castidad, se consideraba esclava del Señor Jesús y no ocultaba su fe. Por ello, las pruebas no tardaron en llegar a su vida y cuando apenas contaba con 15 años, su destino en la tierra se truncó. Persecuciones, golpizas y encarcelamientos se desataron por doquier en todo el Imperio Romano y pronto Agueda, fue puesta también en prisión.
Para agravar las cosas, el procónsul de la isla de Sicilia, cayó bajo los efectos de un ciego enamoramiento y quiso tentar a Águeda con amores. Como la jóven se negó a ceder , la venganza del alto funcionario cayó sobre la niña: ordenó que la torturaran salvajemente y le cortaran los pechos. Por esta razón, hasta hoy día, en los cuadros y estampas , se la puede ver a la jóven Agueda sosteniendo en una bandeja sus dos pechos, en clara alusión a la forma en que fue martirizada.
Al cumplirse un año exacto de la muerte de la jóven Águeda, el volcán Etna entró en erupción. La lava, en su furia incandescente, comenzó deslizarse a raudales por las laderas del monte amenazando con destruir todo a su paso. Entonces, muchos, de forma espontánea pidieron a Águeda, a quien ya consideraban por sus heróicas virtudes como una verdadera santa, su pronta intercesión ante la inminente catástrofe.
Lo cierto, es que la lava frenó de forma repentina -y milagrosa- su avance letal contra la ciudad. Por ello, tiempo más tarde, en agradecimiento, tanto en Catania como en otros poblados contiguos, eligieron a Águeda como santa patrona. También gracias a la difusión de este acontecimiento milagroso, la fama de la joven santa siciliana fue extendiéndose y se convirtió también en la protectora de las mujeres y en la santa patrona de las enfermeras. Más tarde, el cariño de la gente de su ciudad natal le dedicaría algunos otros gestos para honrar su memoria y agradecerle su protección. Entre estos detalles , se encuentra el delicioso bocado dulce que la creatividad de los pasteleros de la región dio vida y que se disfruta cada año del 3 al 5 de febrero, fecha de su martirio.