Friday

06-03-2026 Vol 19

 El Jardín Japonés y su restaurante con sabores para disfrutar en clave zen 

Un lugar encantador y pacífico. Con sus espejos de agua y cerezos, el Jardín Japonés es ese lugar ideal para disfrutar de los sabores orientales en un entorno que regala paz y conexión con lo natural.  Guillermo Garat, experto en gastronomía visita su restaurante y acerca la propuesta que ofrece este espacio tan especial de la ciudad, que seguro,no te querrás perder.

Palermo tiene un refugio de paz donde el tiempo parece detenerse. Y sin dudas, ese lugar es  el Jardín Japonés. Un enclave que sorprende a quien lo visita no solo por la paz que se experimenta apenas se cruza el Gran Portal de Oriente, sino por el nivel de la gastronomía que se puede disfrutar en su restaurante. 

Escondido entre los cerezos y los estanques donde abundan las carpas koi;detrás de los zigzagueantes senderos y más allá del Puente Rojo, espera al visitante para regalar su sabores, el  restaurante del Jardín Japonés. Con un menú cuidado al máximo, en su esencia, propone platos cargados de tradición e ingredientes,que buscan despertar en los paladares notas  auténticas. Esas,  que logren acercar al comensal a una experiencia 100% nipona.  

Como experiencia gastronómica, el  restaurante regala la ambientación perfecta para una cita romántica, un almuerzo, un brunch o para una merienda diferente. Los chefs expertos, responsables de que la magia ocurra en el fuego de  la cocina del  Espacio de Arte Culinario Nippon Shoku Bunka, no han dejado ni un detalle al azar. Con platos de presentación minimalista,  que conjugan sabores del Japón ancestral con un fuerte toque contemporáneo, aquí todo es calidez y afabilidad. Un ambiente perfecto para disfrutar de la amplia variedad de opciones que se abren ante el comensal como un colorido abanico del sabor y la tradición  y  convierten la ocasión en un momento especial  

El calor y el sabor de una cocina omnipresente

Uno de los mayores atractivos del restaurante del  Nippon Shoku Bunka es su  cocina a la vista. Un espacio que regala aromas asombrosos junto a  el crepitar del fuego y el murmullo del vapor que anticipan sabores deliciosos. Al ojo,  funciona como un imán, y muchos de los que han venido a disfrutar de un almuerzo diferente, no pueden evitar acercarse a observar de cerca. Atraídos por la magia de los artilugios que los chefs despliegan momento a momento, el centro de las miradas son las piezas de sushi  en proceso:  aromas frescos , piezas bien grandes y una presentación excelente.  Pero el menú que esconden aquí y no se puede ver ahora, regala mucha más abundancia:  platos calientes con  langostino o el curry de pollo, y para cerrar la experiencia, los inigualables tés especiados o el café, acompañados de la  pastelería que propone para este momento,  un cheesecake  suave y bien liviano. 

Por otro lado, el servicio ha sido calificado como excelente por el público visitante. Reconocido y valorado, especialmente, por su atención que resulta sumamente rápida y por demás amable.  Otro  detalle sorprendente y novedoso, es que la contemporeaneidad tecnológica japonesa no está ausente de esta experiencia: si el comensal lo desea, el plato o pedido, puede ser entregado en la mesa por un pequeño robot camarero. Algo que no hace falta decir, encanta a los más pequeños y hace sonreir a los adultos. 

Más allá de la propuesta gastronómica , el restaurante del  Nippon Shoku Bunka  se destaca por la atmósfera que logra crear a partir de cada detalle. Con una decoración sobria y minimalista, luces tenues y música suave,  el entorno del restaurante se  conjuga  con la vista natural del  parque, que ciertamente, simula una postal donde el tiempo parece detenerse. 

Además, si antes o después de pasar por el restaurante, se dispone de  un tiempo extra para el disfrute del lugar, el Jardín Japonés despliega otras interesantes propuestas culturales. Hay una visita guiada por el predio donde se puede aprender acerca de la historia del parque, de cada uno de sus rincones: sus senderos de cerezos y la simbología  que encierran el Puente de la Vida,las cascadas, la Campana de la Paz  y los peces koi.   Por ello, disfrutar de una comida en el  restaurante es, de alguna manera, comenzar un delicioso y   pacífico viaje de encuentro entre dos culturas en las andas del sabor, que sin dudas, puede continuar. 

El Parque Japonés es un punto de atracción turística que se encuentra  abierto todos los días de 10 a 18.30 horas. Para visitarlo,  no es necesario realizar una  reserva previa.  Lo que es muy conveniente, es disponer al momento de realizar la visita, del tiempo necesario para poder recorrerlo y disfurtarlo con tranquilidad. En  especial, si la visita se realiza durante el   fin de semana, momento en el que  el predio suele tener más visitas y  más movimiento en cada una de sus atracciones. El restaurante está ubicado en el interior del Parque y el ingreso  se debe realizar por  Av. Casares y Av. Figueroa Alcorta (esquina Av. Berro). 

Guillermo Garat

<strong>Guillermo Garat</strong> es un destacado especialista y emprendedor en el sector gastronómico. Desde 2001, ha fundado varias empresas alimenticias, enfocándose en la calidad y la innovación. Su experiencia abarca la creación de consultoras y encuestadoras, siempre con un enfoque en la industria alimentaria. Estudió Economía en la Universidad Católica Argentina (UCA), lo que le ha permitido aplicar un enfoque analítico y estratégico a sus emprendimientos gastronómicos. Además, es un apasionado del arte latinoamericano.