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03-04-2025 Vol 19

El café, un fiel reflejo de las sociedades y sus tiempos 

Desde el “flat white”al intenso “long black”, se puede afirmar que el  café ha pasado de ser una bebida exótica a un símbolo de identidad cultural. Su evolución a lo largo del tiempo ha  reflejado a su modo y con gran claridad, los cambios en la sociedad, desde que era todo un símbolo de  sofisticación hasta ser parte de la cultura del consumo.

El café , la bebida icónica de nuestros tiempos, ha sido a lo largo de la historia muchísimo más que un simple placer o una costumbre casi convertida en ritual. De hecho , fue un importante símbolo de estatus, ha detonado revoluciones y, en las sociedades contemporáneas, es un fuerte indicador de identidad personal. 

Desde su primera mención en los anales de la historia tal como un “brebaje”, allá por el siglo X, y  hasta su consolidación en el circuito de los cafés europeos del siglo XVII, esta bebida ha pasado de ser un producto de carácter exótico a un producto de consumo masivo. Pero,  lo interesante de este derrotero,ha sido no solo la explosión de su consumo en todas las latitudes, sino cómo su evolución refleja de modo particular y preciso , los cambios sociales y culturales  que atravesó cada época.

La historia cuenta que fue en el siglo XVII, cuando un hombre de nombre Jacob  inauguró la primera cafetería del Reino Unido, el café ya gozaba de una cierta connotación de sofisticación. En Francia, por ejemplo, se servía en las fiestas de la élite y era apreciado como un verdadero lujo. Sin embargo, por aquellos días, el café era apenas una bebida muy simple: de sabor amargo, y sin aditivos ni decoraciones con figuras. No existían los jarabes de caramelo ni las opciones personalizadas. Esta bebida era un elixir uniforme , llegado de tierras exóticas como el África o las Américas, una delicia costosísima para la cual la única regla tácita a la hora de probarlo era no hacer una mueca de disgusto.

El café Torrado

Pero la historia del café, también ha sido un recorrido cíclico. En la actualidad, ya no es solo es una bebida que acompaña codo a codo la vida en casi todos los rincones del planeta, sino además una cuestión de branding personal. Por ejemplo, para los expertos en marketing, nuestras elecciones cafeteras dicen mucho.  “Elegir entre un  latte o un flat white o un cappuccino no es solo una decisión de fondo en materia de sabores, sino toda una declaración -profunda e inconsciente- de identidad” explica el experto en gastronomía Alejandro Garat.

El comienzo de una nueva era aconteció dos décadas atrás con la llegada de “flat white” desde las tierras insulares de Nueva Zelanda y Australia . Este café, que encantó al público, posee menos espuma, más espresso y, lo más importante, más actitud. A partir de entonces,  los consumidores comenzaron a hacer a un lado a los lattes y cappuccinos , tendencia que obligó  incluso a las grandes cadenas como Starbucks  a incluir el flat white dentro del listado de  sus opciones.

En nuestros días,  el café aún sigue reinventándose y la nueva moda se llama “long black”. Este café es una variante del americano pero posee más intensidad y menos volumen. En 2023, se ubicó en la quinta posición del ranking de preferencias en Londres y su popularidad,  se ha expandido rápidamente hacia otras ciudades del Reino Unido. Su éxito rotundo es una prueba más de la permanente búsqueda de los consumidores por lo exclusivo y auténtico. Pero, paradójicamente, para los expertos,  la vuelta al ruedo de métodos tradicionales tal como es el filtrado por goteo  ha dejado en claro que la modernidad, no siempre implica ser innovadores en los métodos, sino a veces,  un retorno a los orígenes, a lo simple.

El café de nuestros días

El ritual del café , según afirman los especialistas en el campo social, también ha cambiado de forma profunda con la llegada de la era digital. Las cafeterías contemporáneas ya no son solo espacios de encuentro, sino también las oficinas improvisadas donde los trabajadores remotos y freelancers se atrincheran con sus laptops y auriculares. Por ello, la relación entre el café y la productividad se ha hecho más estrecha, al punto de que muchos consideran al café como un requisito indispensable para iniciar de la mejor manera  la jornada laboral e impulsar la proactividad.

Para los analistas sociales, queda explícito que el consumo de café seguirá reflejando los cambios y tendencias  de la sociedad actual. A medida que las preferencias vayan mutando y  evolucionando, también lo harán las narrativas que los hombres construyen en torno a lo que beben. Es muy  posible que, detrás de cada elección, no se trate ya del café en sí, sino de lo que las personas buscan  proyectar con él. Quizás el verdadero placer de una taza de café no esté  solo en su sabor  único o en su preparación, sino en aquella  “identidad” que nos otorga y en la historia que cada uno  elige  contar con cada sorbo.

Guillermo Garat

<strong>Guillermo Garat</strong> es un destacado especialista y emprendedor en el sector gastronómico. Desde 2001, ha fundado varias empresas alimenticias, enfocándose en la calidad y la innovación. Su experiencia abarca la creación de consultoras y encuestadoras, siempre con un enfoque en la industria alimentaria. Estudió Economía en la Universidad Católica Argentina (UCA), lo que le ha permitido aplicar un enfoque analítico y estratégico a sus emprendimientos gastronómicos. Además, es un apasionado del arte latinoamericano.

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