Cuando llega la época de limones en nuestro país, también llega el tiempo de rescatar algunas de las recetas más tradicionales de las abuelas,como la de limoncello, que permiten aprovechar la disponibilidad de este fruto al máximo. Una opción ideal para hacer en cantidad y reservar para esas intensas tarde de verano y salir de la tradicional limonada con menta y jengibre
De abril hasta la llegada de la primavera, se desarrolla en Argentina la cosecha del limón. Tucumán, la provincia más pequeña del país, es un gigante en el campo de la producción limonera. El foco más importante de Argentina y del mundo que, como una gran usina, surte el mercado interno y exporta millones de toneladas. Así, este noble fruto que con su jugo primordial da la nota a muchas comidas esenciales y recetas, llega hasta los confines del mundo. Europa,Estados Unidos, Japón, Oriente Medio, Canadá, Ucrania entre otros, disfrutan de este producto excepcional que Argentina regala al mundo, gracias a las condiciones del clima que permiten aquí, cultivarlo en condiciones óptimas como no es posible hacerlo en ningún otro punto del globo.
El limoncello es un licor de fama extendida que se disfruta en todos los continentes desde hace larga data y, como su nombre lo indica, tiene como protagonista indiscutido al limón. Conocer un poco más acerca de los orígenes de esta tradicional preparación ayudará a disfrutar aún más, de su particular sabor y de su esencia. Sin duda, algunos datos curiosos en torno a su nacimiento te sorprenderán. Por ello, ¡Atento a lo que el experto Guillermo Garat te acercará en este artículo!
Lo único cierto en torno al surgimiento de este licor tan afamado como delicioso, es que nació en Italia, puntualmente en la porción sur del país, donde su consumo está más ampliamente extendido y se disfruta durante todo el año como una bebida omnipresente en lo cotidiano. Si bien, su elaboración casera aún hoy día sigue siendo muy popular en Italia, es difícil determinar el momento exacto de su surgimiento y las circunstancias que inspiraron su aparición. Sin embargo, se han tejido muchas leyendas al respecto,¿Quieres conocerlas? ¡Presta atención!
El jardín con limoneros de Doña María
La leyenda más famosa tiene como protagonistas a Maria Antonia Farace y a su espléndido jardín. Allí la abundancia de naranjas y en especial de limones, despertaron la creatividad e inventiva de Donia María quien deseaba crear una bebida en base a limón con este toque inconfundible del licor. Así a finales del 1800, la cocina de su casa en la Isola Azzurra se convirtió en un gabinete de alquimia donde sus esfuerzos, valga la redundancia, dieron fruto.
Tiempo más tarde sería su nieto quien, usufructuaria el invento de la abuela. Tras la guerra,con la receta secreta y sabiendo que tenía entre sus manos, la elaboración de una bebida infalible, con sus ahorros abrió un bar próximo a Villa Axel Munthe, en la isla de Capri luego de finalizada la primera gran guerra. Aquí,la bebida pronto se convirtió en un suceso de ventas y poco a poco, este licor alimonado y delicioso se tornó muy popular y con el tiempo, en parte de la identidad gastronómica de la isla.
En 1988, Massimo Canale, bisnieto de Donia María tramitó el registro de la marca dando inicio a los comienzos de la producción industrial de tipo artesanal de esta icónica bebida con alcohol. Así, el licor alimonado cruzaría las fronteras de la bella Capri y de Italia, llegando con igual éxito y aceptación a todo el mundo.
Guillermo Garat acerca su receta de limoncello favorita
El experto en gastronomía, Guillermo Garat, heredó esta receta de limoncello cacero de su abuela. Hoy, comparte este tesoro con su público lector para que se animen a intentar , al calor del hogar, la elaboración de un producto excepcionalmente delicioso. Una experiencia gratificante, que envolverá la cocina hogareña de un aroma frutal exquisito y refrescante..
Ingredientes necesarios para preparar limoncello artesanal
.~Alcohol de cereal, 1 litro
.~Limones, 1 kg
.~Agua, 1½ L
.~Azúcar, ½ Kg
Procedimiento para la elaboración del lemoncello
Paso 1) Lavar y cepillar muy bien los limones. Al pelarlos procurar retirar de modo cuidadoso parte amarga (blanca) de las cáscaras.
Paso 2) Colocar todas las cáscaras de los limones en un frasco que, indefectiblemente debe ser de vidrio y agregar el alcohol.
Paso 3) Tapar muy bien el frasco que debe quedar herméticamente sellado . Dejar 1 mes macerando
Paso 4) Al mes,proceder a retirar el alcohol filrándolo a través de un lienzo.
Paso 5) En una cacerola, preparar un almíbar , con el azúcar y el agua durante 5 minutos de hervor..
Paso 6) Cuando el almíbar enfríe pasarlo a través de un filtro. En un frasco de vidrio, mezclar muy bien el alcohol macerado y el almíbar. Conservar el licor en botellas bien tapadas.