En San Telmo, este pintoresco restaurante funciona en una antigua casona colonial que cuenta con más de 290 años de historia. Un enclave que sobrevivió a los tiempos álgidos de invasiones y revoluciones . Además, guarda misterios en torno a un romance imposible que tuvo su epicentro en el subsuelo de la casona centenaria donde hay túneles secretos que traen a la luz el pasado de la Buenos Aires colonial .
El barrio de San Telmo tiene en su haber apasionantes historias donde se entremezclan el amor, el misterio y también, los sucesos truculentos. Fiel reflejo de ello, es este restaurante que funciona en el mismo sitio donde los registros dicen, se encuentra ubicada la casa más antigua de Buenos Aires y que con su nombre, anticipa leyendas y de las buenas. Así es La Tasca de Cuchillero, un espacio gastronómico en el corazón histórico de San Telmo que lo ofrece todo: buenos vinos, buenas leyendas y un buen menú.
Sobre la calle Carlos Calvo, entre faroles y adoquines centenarios, se encuentra este restaurante que en su exterior, luce como una casona que pareciera estar detenida en el tiempo. Pintada como establecían las costumbres de antaño, a la cal, en su interior, los altos techos están sostenidos por gruesos tirantes de madera. El aroma intenso e inconfundible del quebracho de vigas y puertas, señalan a la madera poderosa que logra mantener firme la estructura de una edificación que se remonta a los años 1729 y 1730, como fecha probable de su construcción. Aquí,en este enclave que rezuma historia, hoy funciona – a pleno y con toda jovialidad- La Antigua Tasca de Cuchilleros, un restaurante que celebra la auténtica tradición culinaria de estas tierras. Un lugar ofrece a quienes lleguen a sus mesas, una oferta gastronómica amplia, con variedades de carnes cocidas a la parrilla y un compendio de los más deliciosos platos criollos .
Pero más allá del esmero y destreza con el que aquí los chefs elaboran las opciones de un menú que destila argentinidad, La Tasca del Cuchillero atrae por su historia, que del vamos, se inicia con un nombre cargado de misterio y reyertas. Según detallan los registros, este sitio fue escenario de acontecimientos bisagra de la historia patria y de otros dignos de telenovela. Por ejemplo, este rincón se vio atravesado por momentos difíciles como las Invasiones Inglesas, y trascendentes y definitorios, como la Revolución de Mayo y la Jura de la Independencia. Pero además, se hizo famoso por una historia de amor truculento que dicen aquí , fue la causa por la cual los rosales del jardín nunca más volvieron a florecer.
Guillermo Garat cuenta la historia que tuvo como protagonista a La Tasca
Cuenta la leyenda en torno a los sucesos que tuvieron como escenario a La Tasca , que la jóven Margarita Olidén era además de muy bella, hija del propietario original del lugar. Como toda jóven, se enamoró perdidamente de un mozuelo que tenía dos defectos : era pobre y de profesión payador. Su nombre era Juan de la Cruz Cuello y también, soñaba con los amores de Margarita. Sin embargo, el padre de la jóven se opuso terminantemente a estos amoríos imprudentes, dado que tenía para su hija otros planes más ambiciosos : formalizar una propuesta de matrimonio con el temido jefe de la Mazorca, Ciriaco Cuitiño
En un intento desesperado por esquivar una suerte que la hacía avizorar un camino desdichado, Margarita intentó un escape peligroso . La jóven, como todos los paisanos de la Buenos Aires colonial, sabía de la existencia de los túneles subterráneos que conectaban las profundidades de su casona con la parroquia de San Pedro Telmo e intentó una huida. El final, del cual la leyenda acerca distintas versiones, fue trágico en todos sus finales. Mientras algunas versiones dicen que la jóven fue muerta por su propio progenitor, otras, que una bala de pistola disparada por el mismo Ciriaco Cuitiño puso fin al asunto. El jóven enamorado Juan Cuello, por su parte fue alcanzado por la furia del despecho y dicen fue fusilado por expresa orden del Restaurador, Juan Manuel de Rosas. Desde entonces, cuenta la leyenda, que los rosales del jardín interior de la Tasca de los Cuchilleros, se apagaron para siempre y dejaron de florecer. Y eso no es todo, dado que en algunas noches,dicen, es posible escuchar una voz lejana cantando coplas de amor en los pasillos de La Tasca.
Entre los platos más celebrados por el público se encuentran algunos que equilibran tradición y sabor. Entre estos, se destacan el ojo de bife pampeano y el lomo a la pizzaiola. Para la hora del postre, el broche de oro perfecto viene de la mano de un panqueque casero , relleno de abundante dulce de leche al que se le suma una bocha de helado y otra de crema batida, se riega con nueces y flambea con ron cubano. Si esta opción no convence, se puede pedir el de manzana , también viene flambeado con ron. Si el antojo va más por el lado del chocolate, la casa tiene una mousse casera que es imperdible. Todas opciones deliciosas para endulzar el cierre e imaginar un final más feliz para la historia de Margarita, Juan y los rosales del jardín