Mishiguene, es un restaurante que despliega con la llegada de cada estación, una nueva variedad de platos y sabores que, con ingredientes frescos y locales, renuevan su carta . Una cocina que se enorgullece de reinventar las tradiciones de la cocina de raíces judías con platos que reconfortan tanto el alma como el cuerpo. Guillermo Garat, especialista en gastronomía, visita el lugar que además, tiene un menú degustación para aquellos que desean vivir una experiencia integral de los sabores que Mishinguene tiene para ofrecer .
Mishiguene,es sinónimo de palabras mayores en la escena gastronómica porteña. Aquí, las recetas tienen la particularidad de contar historias y además, en ese recorrido, van elaborando un itinerario que, por su maestría, ha logrado conquistar el paladar del público. Tanto, que hoy, se ha posicionado entre el selecto grupo de restaurantes estrella, aquellos que son más reconocidos en la Argentina.
Bajo la dirección del chef Tomás Kalika , el fuego y la magia de Mishinguene se encendió en 2014 y desde entonces, cada plato tuvo un propósito preciso: revalorizar, homenajear y llevar a otro nivel la cocina judía de aquellos primeros inmigrantes que pisaron estas tierras .
El rasgo distintivo , que le da unidad e identidad a la propuesta de Mishinguene a lo largo de todas las estaciones, es sin dudas, el toque del chef Tomás Kalika, que busca imprimir en cada creación su magia o sello particular. Un enfoque personal que se caracteriza por tener un acento contemporáneo pero siempre, con una fuerte impronta emocional.
Los platos para encender el invierno con sabores nuevos y antiguos
La propuesta que acerca Mishinguene para la temporada invernal reafirma el espíritu de su cocina: combinaciones para despertar los sentidos,platos que sorprenden y emocionan ejecutados con técnicas innovadoras. El recorrido bien puede comenzar por una entrada o los mezze. Estos platitos son ideales para abrir el apetito, son para compartir y encienden el fuego de la propuesta de Mishinguene desde el primer instante.
Entre las novedades del menú invernal se destaca el mezze de hummus & puerros (una crema untuosa que acerca una tahina cremosa, yema curada y anchoas con tiernos puerros asados a la leña) . La stracciatella con miel de dátiles , popurrí de hojas verdes e higos puede ser otra excelente opción. Para los más osados está hay una opción más contemporánea, el mezze bautizado melena de león. Esta entrada ofrece tahina y pilpel juma, un viaje de ida hacia las profundidades del sabor, en las alas de una textura única. Para los amantes de las verduras, las coles de Bruselasllegan fritas,son otra excelente opción. Esta entrada acerca a la meas deliciosas uvas a la plancha o encurtidas y un labneh de dátiles.
A estas entradas de invierno, de carácter mínimo, se suman otras opciones con más contundencia. Por ejemplo, el labneh viene con frutas y vegetales de estación. Una propuesta llena de contrastes que juega con las diferentes temperaturas . El gran recomendado aquí es el kibbe de pesca del día, que propone un clásico sabor del oriente pero en versionado con acento cítrico. También, en Mishinguene han incorporado el icónico sándwich de pastrón ( servido en pan estilo USA) y una sopa ancestral de kneidalaj, elaborada a partir de caldo de pollo con especias y las deliciosas e imperdibles albóndigas de matzá.
Los platos principales a pura potencia invernal
A la hora de los platos principales, el invierno, con toda su intensidad estacional, exige esta temporada máxima potencia. Por ello, la propuesta está enfocada en las carnes . El gran preferido aquí es el ojo de bife con gratín de papas y puré de coliflor. Plato que tiene a la salsa zhoug como centro del sabor.Otro plato fuerte en Mishinguene es el cordero braseado al vino tinto,una opción que llega a la mesa con un acompañamiento de arroz a la turca , croute de avellanas y verduras torneadas.
La deliciosa carta de postres (muy variados y todos cargados de tradición), es perfecta como broche de oro. ,El budín de miel con helado de yogur y almíbar de romero, el strudel de manzana con caramelo , el leicaj y el malabi de coco, son de la partida. También, la hora los vinos regala sofisticación bajo la cuidadosa selección de etiquetas de la destacada sommelier Paula Scapuccio y se completa con una coctelería de autor con tragos únicos e innovadores como el Lo’ez o el Beba Ganush , que se alzan como el complemento ideal de este viaje de sabores que propone Mishinguene con tradición, historia e identidad propia.
Dirección de Mishinguene: Lafinur 3368, Palermo, CABA