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06-03-2026 Vol 19

Pollo al chilindrón, o la receta más lúdica de la cocina aragonesa tradicional

Este plato amado y celebrado por el pueblo aragonés esconde en sus orígenes una nota lúdica y divertida.Hoy Guillermo Garat, te invita a conocer la historia de una receta que según cuenta la leyenda, se inspiró en un juego de cartas muy popular entre los paisanos aragoneses. Allí el objetivo era alcanzar la conquista de tres naipes estratégicos: el caballo,la sota y el rey. 

El chilindrón, cuenta la leyenda,  es una salsa que nació no solo  al calor del fuego de las cocinas aragonesas, sino como producto de la inspiración nacida de un acalorado momento de naipes. Un sabor muy celebrado y de  larga tradición en toda la Península Ibérica pero amado de modo particular en algunos puntos específicos. Y por ello, esta salsa se fue acoplando a distintas preparaciones creando manjares únicos.

En Navarra, La Rioja y en el País Vasco , el chilindrón forma parte del ADN culinario. Visitar estas maravillosas regiones, abre al amante de la gastronomía un pasaporte directo al disfrute -y de primera mano- de un sabor único preparado en su misma cuna, en las cocinas que lo vieron nacer. Si bien la historia no precisa con claridad el momento exacto del origen del chilindrón, sin embargo, sí es posible delimitar una franja en el tiempo en relación a su aparición en la escena gastronómica para cobrar un papel protagónico. Dos de los ingredientes principales que conforman la tríada esencial del chilindrón (pimiento, tomate  y cebolla) llegaron de América, sin escalas,en un viaje directo continente a continente ,  a partir del siglo XV.     

Una vez que el pimiento y el tomate tocaron el suelo de la Península Ibérica , comenzaron a desandar ,sin prisa y sin pausa, la ruta hacia las cocinas de las diferentes regiones. Un viaje que comenzaba a acortar las distancias entre los lejanos continentes, dando lugar a una fusión de ingredientes y  despertando la creatividad dando origen a nuevos sabores , aromas y platos deliciosos, entre los que nacía la salsa chilindrón para sazonar una variedad de carnes. 

Popurrí de variedades de una salsa icónica 

En Navarra , la receta de la salsa chilindrón tiene sus particularidades. Por ejemplo, allí se estila que lleve además de los tres ingredientes clave, una diente de ajo, un ramito de perejil, un toque esencial de limón, cordero o cabrito y pimiento seco previamente deshidratado. A su vez, en Aragón le han dado  otra impronta, más acorde al gusto y personalidad de sus gentes. En este caso, el chilindrón se elabora en base a una carne de ave, que puede resultar ser de pollo o gallina de corral. A esta base fuerte que marca con sus notas de sabor toda la preparación, se le añaden los ingredientes centrales: la cebolla, el tomate y el pimiento.  Esta versión de la salsa chilindrón es la que más se ha extendido y más ha captado el paladar en la Península. Por ello, ha merecido pasar a integrar el recetario que guarda aquellas que son consideradas como las salsas más significativas y características de España.

El gusto popular ha obligado a la hora de su elaboración, la incorporación del icónico jamón serrano. Un ingrediente que junto al sabor que le aporta el tomate, el pimiento y la cebolla , le adiciona  a esta receta de corte bien tradicional, una nota salada especial. El pollo con chilindrón, es una plato  sigue también una tradición a la hora de llegar a las mesas donde suele llegar acompañado de una abundante guarnición. Sencillas pero siempre agradables al paladar, la de arroz o papas son las que llevan la delantera. En otros sitios donde ofrecen  el plato sin la guarnición  suelen servir doble porción de salsa y acompañar la porción con una hogaza de gran tamaño para disfrutar sin complejos, cada centímetro de chilindron. 

Naipes para una salsa icónica

El chilindrón es en toda  España , además de un manjar icónico, parte de la cultura de lo cotidiano. Este nombre la tradición le ha otorgado a un popular juego de cartas de larga data . Los expertos creen que fue en Zaragoza, donde nombre de salsa y juego se mezclaron para siempre.  Por ser esta ciudad, un enclave donde predominan las tascas o tabernas,  sitios donde los parroquianos se daban por costumbre cita a diario, entre cigarros, tragos , cerveza y licores, los hombres tenían por costumbre discutir los asuntos del día a día y  compartir   naipes. Entre los más populares, el chilindrón  ocupaba uno de los primeros puestos. La diversión se iniciaba cuando uno de los participantes tiraba una carta.Luego los demás, debían seguir llegado su turno,en orden ascendente. Así, hasta llegar a la carta de la sota, a la cual debía seguir el caballo y por último, el rey. Esta tríada de naipes  en la jerga popular era llamada chilindrón. Pero al final de la partida, llegaba el mejor momento, dado que quien resultaba perdedor debía invitar con una comida a sus compañeros

Según afirman los expertos en historia culinaria,  de ahí nacería la estrecha relación entre juego y la icónica receta que nos convoca: el pollo al chilindrón. Una salsa estrella que para los más avezados chefs lleva la trilogía más perfecta del universo culinario:la que conforman el tomate, el pimiento y la cebolla.

Guillermo Garat

<strong>Guillermo Garat</strong> es un destacado especialista y emprendedor en el sector gastronómico. Desde 2001, ha fundado varias empresas alimenticias, enfocándose en la calidad y la innovación. Su experiencia abarca la creación de consultoras y encuestadoras, siempre con un enfoque en la industria alimentaria. Estudió Economía en la Universidad Católica Argentina (UCA), lo que le ha permitido aplicar un enfoque analítico y estratégico a sus emprendimientos gastronómicos. Además, es un apasionado del arte latinoamericano.